Desde niña he sido peligrosa con una brocha en la mano. Que se lo pregunten a mis hermanas, un día decoré una sábana blanca con esmalte rojo de uñas...El almohadón estaba bordado en ese color y la sábana no tenía nada, había que arreglarlo... Sigo con brochas y pinceles de todos los tamaños, intentando hacer de mi mundo un lugar un poco más bello. En este blog también encontraréis algunas de mis costuras y bastantes cosas recicladas, campo en el que no paro de investigar.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Un molde para velas que seguro tienes en casa



Es un tubo de  cartón, del fil transparente o del papel aluminio, seguro que has tirado cientos a la basura ( espero que a reciclar). Yo los corto por la mitad, así que de cada uno salen dos velas; la otra cosa que necesitas es un tapón de plástico, ese rojo que ves a la derecha, en concreto este es de una botella de zumo.



Hay que perforarlo con un clavo caliente, para pasar la mecha por el agujero.  Después, sujetarlo bien con cinta aislante para que quede sellado y la cera no se escape. En la parte de arriba, sujeta la mecha centrada con un palillo chino o similar ; puedes poner tu tubo dentro de otro recipiente, por si hay fugas de cera. Vierte la cera cuando esté líquida, pero no demasiado caliente; reserva un poco de cera del mismo color para rellenar el embudo que hará al enfriar.

Cuando esté fría, puedes empezar a romper el cartón poco a poco, para liberar la vela.
Todas estas velas las he hecho con ese sistema:




La parte del tapón, que quedará más "bonita", es la parte superior de la vela; la inferior puedes alisarla con una sartén al fuego, y sobre ella papel aluminio, pasa la vela manteniéndola bien vertical, para que quede recta.





Puedes colorearlas con colorante para velas, o con ceras, que tienen base grasa y se mezclan bien con la parafina.

Estas otras están hechas con botes de plástico de diversos tamaños, has de untarlos bien con aceite de girasol o maíz y poner ojalillo:



La azul y blanca está hecha con un globo, ya os lo cuento otro día.

viernes, 30 de octubre de 2015

Un mueble más


Este es otro de mis muebles. La parte de la derecha, que tiene menos fondo, me la encontré en la calle, junto a un contenedor; venía sin cajones, tuve que hacerlos yo uno a uno.

La parte de izquierda la hice con una caja de cartón, puse divisiones e hice los 4 cajones. Para encima, hice una caja ( la de flores ) que va pegada y se abre por arriba. Encima coloqué la caja blanca, que va suelta cuando se quita se cuando se abre la otra. 

Las patas de la parte derecha son dos rollos de cartón de cinta de embalar, en la parte izquierda, simplemente es el final de la caja, abierto por delante.

Va forrada con plástico adhesivo, y queda muy mona en mi salón, para tener a mano una buena parte de mis trastos para manualidades.

Y os enseño el primer mueble que hice, bastante churro:


Delirios de novata, lo planifiqué sin trasera, y ese fue el gran error, pero de estos se aprende mucho.

Animaos y haced vuestro propio mueble de cartón, de diseño propio y único.

martes, 13 de octubre de 2015

Mueble terminado

He dado muchas vueltas hasta que me he decidido, la verdad es que es un poco loco, pero me gusta


Es plástico adhesivo, tengo una caja llena ( me lo regalaron), he combinado tonos cálidos para que se parezca a las cortinas de la habitación en la que va a estar, aunque los tonos de las cortinas son algo más suaves.

No he forrado ni el interior de los huecos ni los cajones por dentro, para que el cartón respire.
No le he puesto patas al final, aunque tengo una caja que le queda perfecta


Es una caja de folios, cubierta también con plástico adhesivo. Dentro guardo una parte de los rollos de plástico que tengo.

El mueble ya está listo, ahora ya puedo guardar cosas en sus cajones.


martes, 22 de septiembre de 2015

Cómo hacer un mueble de cartón con cajones

El cartonaje es un hobby barato y gratificante, no cabe duda.

La historia de este mueble empieza con una caja de cartón prensado grande, vieja y un poco destartalada:



En la parte inferior estaba rota, se ve la cinta aislante. La tapa también estaba algo rota, pero es cartón prensado, de buena calidad y dureza. Tenía además una caja más pequeña, que podía
servir   de    cajón;   tuve   que   cortar   una   de    las  caras   largas   para acortarla un poco.         

El siguiente paso es hacer las divisiones, primero horizontales y luego verticales. Necesitamos cola  con  un  tercio  de  agua  o menos, papel de embalar, tijeras y cúter y cartón corrugado.


Hay  que  medir  muy  bien,  las baldas  han de  ser  totalmente  paralelas  a la cara superior  e inferior de la caja, es muy importante, podemos ayudarnos con una caja que se ajuste al hueco, un   libro  o  cualquier  objeto  que   sea  cuadrado,    y    que   tenga   una  medida    adecuada.

He  usado  papel  de  embalar,  pero  se  pueden  usar  también  revistas,  periódicos  o folletos.
Las baldas están construidas con la tapa de la caja y una capa extra de cartón corrugado para reforzar  bien  el  trabajo.  Añadí,  además,  una  capa de cartón en el interior, para apoyar las baldas  y  reforzar  los  laterales.  No  la puse  ni  en  la trasera  ni arriba ni abajo, de momento.

Yo dejé dos  huecos iguales y un tercero  más pequeño,  para   aprovechar  la caja  blanca de la primera  foto como cajón. Quedaba  un  hueco pequeño, y  en el  pensé  en colocar otro cajón.
El  siguiente  paso  es  poner  las divisiones verticales  , también con cartón doble (corrugado ).
En este punto preparé un cartón para reforzar la trasera, la parte inferior y superior, y cubrir todo bien con papel:


Empezaba a tener buena pinta, y mucha solidez, era el momento de empezar a hacer cajones:


Dejé abajo los pequeños y arriba los más grandes, hice el hueco para tirar de elloscuadrado, me pareció   más  fácil  que  en  semicírculo.  El cajón  inferior de la izquierda quedó un poco más pequeño,  así  que  añadí  una  tercera  capa  de  cartón  corrugado  en  la  separación.


Solo quedaba  terminar  los  cajones  y  el  mueble  ya  es operativo.  En  este  paso  conviene darle  una  capa  de  agua  y  cola  a  todo,  para  dejarlo  bien  sellado  y  protegido.

Falta  ponerle  unas  patas  para  que  no  quede  a  ras  del  suelo  y  decorar.  Se  puede  lijar  y pintar  con   acrílicos,  terminando  con  una  o  dos  capas  de  barniz  cerámico. También   se puede  decorar  con  papel  bonito, o  teñir con un  tinte  al  agua para madera. O simplemente barnizar con dos capas.

Cuando lo termine os mostraré el resultado final.